Listas
Recojo la iniciativa de un columnista del New York Times, que propone confeccionar una lista con los 10 libros que más han influido en nuestra vida. ¡Cuidado!, se trata de elaborar una lista sincera, en la que no se incluyan libros de compromiso, y personal, o sea, que confesemos los libros que han cambiado nuestra forma de ver el mundo. Y hay que hacerlo sin pensar demasiado ni darle muchas vueltas, y sin disimulos, que nadie lo va a saber. Haced vuestra lista, y comprobaréis que varios los habréis leído antes de los veinte años, y muy pocos después de los treinta, lo que nos hace pensar que quizá los suplementos culturales dan demasiado poca importancia a la literatura juvenil e infantil, y demasiada a la de adultos (también nos hace pensar que conforme nos hacemos mayores, nos dejamos influir cada vez menos por los libros, lo que dice poco de nuestra flexibilidad intelectual). Mi lista (en orden cronológico) es la siguiente (al igual que el periodista del NYT, yo tampoco he podido reducirla a 10 títulos):
1. Jim Botón y Lucas, el maquinista.
2. Toda la serie de Los Tres Investigadores (si hay que citar un título, sería El misterio de la sombra riente o El misterio de la casa que se encogía)
3. El gran libro de preguntas y respuestas de Carlitos (cinco libros)
4. El Señor de los Anillos
5. La Biblia
6. Narraciones extraordinarias
7. Todo Sherlock Holmes
8. Todo Agatha Christie
9. Summerhill
10. Introducción a la filosofía (manual de Filosofía de 3º de BUP de César Tejedor)
11. El gen egoísta
12. Los hermanos Karamazov
13. Eneida
14. En busca del tiempo perdido
15. La estructura de las revoluciones científicas
16. Los griegos y los irracional
17. La peste
18. Historia de la filosofía griega (W. K. C. Guthrie)
19. Diálogos (Platón)
20. Gödel, Escher, Bach
Vaya, por una vez estamos de acuerdo. A la literatura infantil y juvenil no se le da demasiada importancia en este país. Mis mejores ratos en librerías los paso en una de Salamanca, Carletes, especializada en este tipo de literatura. Y le pido a mis sobrinos sus libros para leerlos. Ahora estoy enganchada con la saga de crepúsculo.
No recuerdo si nació también a raíz de algo leído en algún periódico, pero hace un par de veranos estuve jugando con dos amigos a hacer cada uno nuestra lista. Al ponerlas en común nos dimos cuenta de 1) que la primera versión no era del todo sincera y parecía más curricular que biográfica y 2) habíamos olvidado algunos de nuestros libros favoritos. En el segundo intento cada uno dejó fuera varios títulos, pero los sustituyó por muchos más, así que seguimos sin conseguir cumplir la regla de limitarnos a 10.
La verdad es que es un juego difícil, pero el criterio cronológico que propones facilita bastante la tarea.
Por ejemplo, dentro de los Diálogos platónicos, yo no tenía claro si elegir el primero que leí, -en mi caso el Critón, porque en tercero de BUP no imaginaba yo que leer un texto filosófico pudiera tener como consecuencia comprenderlo, y eso fue lo que me animó a seguir con el resto-, o decidirme por el que más veces he acabado leyendo.
Sin pretender ser indiscreta, ¿puedo preguntar si, además de las listas, te interesan los libros sobre listas?
La verdad es que nunca he leído ninguno. Pero, ¿solo de listas?
Hay uno titulado El libro de la almohada, escrito por Sei Shonagon (Alianza, selección, traducción y notas de Borges y Kodama) con listas bastante curiosas, a ver qué te parecen.
Y los libros de Georges Perec: el más famoso es Me acuerdo, pero mi favorito es Pensar/Clasificar. En un apartado sobre las alegrías de la enumeración menciona las dos tentaciones que nos acechan cuando jugamos a hacer listas: el afán de incluirlo todo y zanjar la cuestión y el de no incluirlo todo y poder así retomarla para seguir pensando y clasificando. Entre lo exhaustivo y lo inconcluso, dice él. El hecho de que nada en el mundo sea tan único como para no poder entrar en una lista le parece a un tiempo exultante y aterrador. ¡Ah! Y tiene todo un capítulo con listas sobre el arte y modo de ordenar los libros: habitaciones y sitios donde se pueden poner libros, cosas que no son libros pero están en las bibliotecas, criterios de ordenación de los libros, libros según el grado de dificultad que implica ordenarlos…, divertidísimo.
Acabo de acordarme de otra buena lista: la que hace Leporello a doña Elvira de las mujeres seducidas por Don Giovanni, dividida a su vez en sublistas: por nacionalidad, color de pelo, edad, constitución física…
Consuélese, ni es usted la primera ni será la última.